En otra de lo que será una larga serie de propuestas relacionadas con la supervisión del impacto medioambiental de las empresas, la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos (SEC) ha anunciado recientemente su propia propuesta sobre divulgación de información. Sumiéndose a los esfuerzos de muchos otros organismos gubernamentales y reguladores de todo el mundo —entre los que se incluyen la reciente Directiva sobre información de sostenibilidad empresarial (CSRD) y el Reglamento sobre divulgación de información en materia de finanzas sostenibles (SFDR) de la Unión Europea—, la SEC se ha sumado plenamente a la contienda, en un momento en que las partes interesadas —desde ecologistas hasta inversores institucionales— buscan una mayor transparencia sobre las medidas que adoptan las grandes empresas para gestionar su impacto medioambiental.
Esta propuesta anunciada por la SEC presenta varios aspectos clave que, además de impulsar las iniciativas actuales en materia de ESG, merecen una atención especial por parte de las grandes organizaciones, entre los que se incluyen:
- La rendición de cuentas no solo por cuantificar los avances hacia sus objetivos medioambientales, sino también por identificar claramente los riesgos y las oportunidades que afectan a dichos resultados.
- Requisitos que surgirán de la demanda de más datos, de mejor calidad y estandarizados, que puedan contribuir a crear una visión unificada del progreso en todas las organizaciones
- Dado que los impactos medioambientales son solo uno de los componentes de la actual tendencia hacia los criterios ESG, resulta razonable (por no decir responsable) que las organizaciones adopten propuestas similares que se extiendan a otros ámbitos.
Si la línea marcada por la propuesta de la SEC sigue una trayectoria similar a la de otras zonas geográficas, también sería prudente que las organizaciones más pequeñas que las incluidas en el ámbito de aplicación actual tuvieran en cuenta la posibilidad de que dicho ámbito se amplíe progresivamente hasta abarcar su ámbito de actuación. Como era de esperar, la propuesta ha recibido una reacción negativa inmediata por parte de ambos bandos políticos, y sería prudente dar por hecho que esta propuesta pasará por varias revisiones antes de su aprobación definitiva. Pero sería igualmente imprudente no considerar esto como otra señal significativa de la creciente implicación de los reguladores en materia de ESG.
Teniendo esto en cuenta, la propuesta de la SEC también tiene algunas repercusiones muy concretas para los profesionales de la gestión de riesgos:
- La necesidad a corto plazo de centrarse en la recopilación de datos, el registro de riesgos y la catalogación de controles, así como en otras prácticas habituales de GRC o de gestión de riesgos empresarial o integrada
- Es probable que la normativa impulse, en cierta medida (aunque no en su totalidad), la integración de los criterios ESG en la gestión empresarial y la gestión integrada de riesgos.
- Para ello, será necesario partir de un enfoque que sea escalable en ambos sentidos: que permita la integración de un conjunto cada vez mayor de normativas y que abarque diversas fuentes de datos que cubran no solo los impactos medioambientales, sino también los sociales.
Una vez más, se trata de un paso inicial, pero sin duda significativo, en el creciente impulso que está cobrando el enfoque ESG. En Archer, creemos que el enfoque ESG es mucho más que otra molestia normativa, sino que, de hecho, es uno de los principales motores para una mayor implicación en la planificación estratégica de la función de gestión de riesgos.
Para obtener más información sobre cómo los clientes de Archer valoran los posibles efectos a corto y largo plazo de los criterios ESG en la función de gestión de riesgos, ve la grabación de nuestro seminario web «Tres cosas que los gestores de riesgos deben saber sobre los criterios ESG», disponible ahora bajo demanda .









