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Los equipos de cumplimiento normativo se encargan de supervisar los cambios normativos, gestionar tareas, elaborar informes y minimizar los riesgos. Sin embargo, al seguir utilizando herramientas obsoletas y procesos manuales, muchas organizaciones se ven atrapadas en un ciclo reactivo, intentando constantemente ponerse al día.

El trabajo de cumplimiento normativo manual suele implicar manejar hojas de cálculo, revisar documentos línea por línea y extraer datos de sistemas inconexos. Estas tareas requieren mucho tiempo y son propensas a errores. Una actualización que se pase por alto, un informe retrasado o una excepción que se pase por alto pueden dar lugar a observaciones de auditoría o sanciones normativas. A medida que aumenta el volumen de datos y la normativa sigue evolucionando, este enfoque resulta cada vez más difícil de gestionar.

La inteligencia artificial (IA) está ayudando a los equipos de cumplimiento normativo a romper este círculo vicioso.

La IA no sustituye la necesidad de la supervisión humana. Por el contrario, la complementa automatizando las tareas que requieren mucho tiempo y facilitando el acceso a la información de forma más rápida. Este cambio ayuda a los equipos de cumplimiento normativo a pasar de un enfoque reactivo a uno proactivo y de un trabajo fragmentado a uno coordinado. Entre las ventajas se incluyen una mayor eficiencia, una mayor precisión, una reducción de los costes y una toma de decisiones más sólida.

Estar al tanto de las normativas nuevas y de los cambios en las mismas

Las actualizaciones normativas son constantes. Las organizaciones deben estar al tanto de las nuevas leyes y las modificaciones de la normativa vigente en múltiples jurisdicciones. La inteligencia artificial puede encargarse de esta tarea mediante el análisis prospectivo para supervisar la evolución de la situación a nivel mundial, mientras que los flujos de trabajo automatizados clasifican y envían las actualizaciones más relevantes a tu equipo. Esto permite a los profesionales del cumplimiento normativo mantenerse informados sin necesidad de realizar un seguimiento manual.

Preparar auditorías de forma eficiente

La preparación de una auditoría requiere recopilar documentación, organizar datos y garantizar la exactitud en todos los sistemas. Se trata de una de las actividades que más recursos consume en el ámbito del cumplimiento normativo. La inteligencia artificial puede simplificar este trabajo automatizando la recopilación de documentos, validando los datos e identificando posibles lagunas con antelación. Esto no solo ahorra tiempo, sino que también aumenta la confianza de cara al proceso de auditoría.

Gestionar las políticas de forma eficaz

La gestión de las políticas es fundamental para cualquier programa de cumplimiento normativo, pero garantizar que estas sean precisas y coherentes en todos los departamentos puede resultar complicado. Revisar y actualizar las políticas para garantizar que cumplan con las normas reguladoras vigentes supone un reto constante debido a la frecuencia con la que se producen cambios normativos, y la interpretación de dichos cambios en las diferentes jurisdicciones o unidades de negocio requiere tiempo y experiencia. La inteligencia artificial puede automatizar el proceso de revisión e identificar dónde son necesarias las actualizaciones, lo que proporciona a los equipos de cumplimiento normativo una forma más rápida de evaluar el impacto y actualizar las políticas con mayor precisión.

Más información

La inteligencia artificial está ayudando a los equipos de cumplimiento normativo a reducir el trabajo manual, minimizar los riesgos y reorientar sus esfuerzos hacia actividades de mayor valor.

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