
¿Has acudido alguna vez a un oftalmólogo para hacerte un examen ocular? Utilizan diversos instrumentos, te dirigen luces intensas a los ojos y te hacen mirar a través de un montón de lentes diferentes, todo ello para evaluar distintos aspectos de tu visión. Un examen ocular ayuda a detectar problemas oculares en su fase más temprana, cuando son más fáciles de tratar. Al final del examen, si necesitas una corrección ocular, te recetan lentes para mejorar tu visión. La gestión de riesgos no es muy diferente. Como gestores de riesgos, analizamos los riesgos desde muchas perspectivas diferentes, pero tratar adecuadamente los riesgos más importantes depende de analizarlos desde la perspectiva del negocio.
¿Alguna vez has hablado con el director financiero para comprender su punto de vista sobre lo que es importante para los objetivos estratégicos de la empresa y qué indicadores de éxito muestran si el negocio goza de buena salud o no? Entre los indicadores clave podrían figurar la captación de clientes, la satisfacción o la pérdida de clientes, los ingresos, el beneficio bruto o neto, los indicadores de crecimiento y otros. La gestión del riesgo es fundamental para cualquier empresa, pero debe realizarse desde la perspectiva adecuada, teniendo como objetivo final lo que es importante para los objetivos estratégicos de la empresa y midiéndose mediante los indicadores de éxito que señalan si el negocio goza de buena salud o no.
Tomemos como ejemplo una aseguradora de propiedad comercial: FM Global. Uno de sus objetivos estratégicos más importantes es determinar si la cartera de seguros subyacente de la empresa está generando beneficios. El mercado de los seguros de propiedad comercial puede volverse en contra de una aseguradora rápidamente. Los desastres naturales y otros acontecimientos (riesgos) pueden provocar un aumento vertiginoso de las reclamaciones. También hay otros riesgos que podrían afectar al negocio, como el coste del capital o las consecuencias de la disminución de la población activa, entre otros. Independientemente del riesgo, en este ejemplo, el prisma a través del cual hay que analizarlos es el impacto en los beneficios. «Nuestra única forma de hacer crecer nuestro capital es a través de nuestros resultados de suscripción… y nuestro capital es lo que nos permite ofrecer la amplia y estable capacidad de suscripción que nuestros asegurados esperan de nosotros», explica su director financiero, Kevin Ingram.
La gestión de los riesgos y las repercusiones en la empresa persigue numerosos objetivos. Comprender los objetivos estratégicos de la empresa y cómo se miden y evalúan es fundamental para ser un mejor gestor de riesgos.
Para obtener más información sobre cómo gestionar mejor el riesgo mediante la inteligencia de riesgos, visita «Cuantificación del riesgo empresarial – Archer Insight».










