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Hoy nos complace presentar Archer Insight, un conjunto de funciones de análisis cuantitativo de riesgos que, al combinarse con la plataforma integrada de gestión de riesgos de Archer, líder en el sector, facilita una mejor toma de decisiones basada en el riesgo. Archer Insight ofrece una amplia gama de funciones mejoradas de análisis de riesgos; en esta entrada del blog nos centramos en una característica que esperamos resulte de gran interés para los analistas de riesgos: concretamente, los mapas de riesgo mejorados.

Los mapas de riesgo son una herramienta básica de comunicación para el gestor de riesgos, ya que ofrecen una visión general de la cartera de riesgos identificados. En un eje se representa la probabilidad de que se produzca el riesgo y, en el otro, una medida del impacto que tendría si se produjera. Los riesgos con mayor probabilidad e impacto son los más amenazantes y el cuadrante correspondiente se colorea de rojo. Los riesgos con menor probabilidad e impacto se sitúan en el cuadrante de color verde para reflejar su relativa insignificancia, y la zona intermedia suele colorearse de amarillo o naranja.

Mapa de calor tradicional

A pesar de su gran popularidad, el mapa de riesgo tradicional plantea varios retos:

  • Es evidente que no todos los cuadrados del mismo color representan riesgos de la misma gravedad, pero la evaluación cualitativa de la probabilidad y la magnitud del impacto no permite establecer un método racional para definir gradaciones más precisas a lo largo del espectro que va del rojo al verde.
  • La verosimilitud suele equipararse a la probabilidad de que se produzca un evento que pueda ocurrir como máximo una vez (como la destrucción de un edificio o la pérdida de un conjunto de datos en la Dark Web) o a la frecuencia de ocurrencia de eventos que pueden producirse varias veces (como accidentes mortales, paradas del sistema o multas reglamentarias). La primera se expresa en una escala de 0 a 1, mientras que la segunda puede adoptar cualquier valor no negativo. Por lo tanto, resulta muy complicado representar ambos tipos de verosimilitud en un mismo gráfico. Por ejemplo, si una frecuencia esperada de cinco veces al año se considera «alta», entonces, para ser coherentes, una probabilidad del 100 % sería inferior, lo cual no tiene sentido desde un punto de vista intuitivo.
  • Representar los riesgos de baja probabilidad también supone un reto. Se podría decir que un riesgo con un 10 % de probabilidad de que se produzca debería clasificarse en la categoría «Baja», pero sigue siendo bastante significativo: si se tienen 10 riesgos de este tipo, es casi seguro que uno de ellos se produciría. Por otro lado, un riesgo con una probabilidad de uno entre mil de que se produzca se clasificaría en la misma categoría de probabilidad «Baja».
  • Cuando un impacto puede adoptar una amplia gama de valores, resulta extremadamente complicado decidir cómo presentar el riesgo. Por ejemplo, un accidente en una fábrica podría tener un 10 % de probabilidades de producirse en un año, pero su impacto podría variar desde unos hematomas leves si se tiene suerte (Bajo), pasando por lo más probable, que sea una visita ambulatoria de un trabajador (Medio-Bajo), hasta, en las circunstancias más extremas, varias víctimas mortales (Alto). Si el riesgo se evalúa como [Probabilidad, Impacto] = [Bajo, Medio-bajo], no se tiene en cuenta el posible resultado muy grave; pero si se representa como [Bajo, Alto], la evaluación resulta exagerada.

Una nueva visión de los mapas de calor

Archer Insight introduce la estimación cuantitativa de los riesgos mediante técnicas de evaluación sencillas e intuitivas que no requieren conocimientos especializados en modelización de probabilidades ni en matemáticas. Resuelve el dilema entre probabilidad y frecuencia, y permite a los usuarios expresar, si es necesario, el abanico de posibles impactos resultantes. Archer Insight también introduce métodos cuantitativos de «bowtie» para expresar cómo un riesgo puede tener más de una consecuencia.

Por ejemplo, un accidente de tráfico (evento de riesgo) podría acarrear varias consecuencias: desde llegar tarde al trabajo hasta gastos de reparación, pasando por lesiones y víctimas mortales entre los pasajeros y la población en general:

Análisis «bowtie» de un accidente de tráfico

Estas consecuencias tienen repercusiones de diversa índole: costes de reparación, retrasos y número de heridos o fallecidos. Es incluso posible asociar varios riesgos a una misma consecuencia. Por ejemplo, varios riesgos distintos podrían dar lugar a la cancelación de un contrato (la consecuencia), lo que tendría un importante impacto financiero. Archer Insight calcula automáticamente la probabilidad agregada de que se produzca la consecuencia, teniendo en cuenta todas las formas en que podría ocurrir.

La posibilidad de incluir una descripción más detallada del riesgo ha permitido replantearse el mapa de calor y crear una nueva visualización más precisa, exhaustiva y útil para los responsables de la toma de decisiones.

El mapa de calor estándar de Archer Insight cuenta con una escala de impacto que va desde «Extremadamente bajo» hasta «Catastrófico», además de una categoría «Nulo», que permite indicar cuándo se ha evitado por completo el impacto de una consecuencia. Esta gradación más detallada, junto con las definiciones orientativas, permite una evaluación mucho más precisa del impacto. Además, Archer Insight permite especificar rangos de impacto, tanto cualitativos como cuantitativos. Su sofisticado algoritmo traduce estos datos en un sistema de escala coherente, incluso entre diferentes tipos de impacto. El algoritmo garantiza que todas las consecuencias representadas con el mismo color tengan la misma importancia.

Tabla P-I de Archer Insight sobre consecuencias con superposición de mapa de calor

El eje vertical es numérico y tiene en cuenta tanto la probabilidad como la frecuencia; se ajusta automáticamente para reflejar el horizonte temporal de la empresa y cualquier cambio en el margen de tiempo en el que pueden producirse los riesgos.

Las evaluaciones previas y posteriores al tratamiento del riesgo se muestran conjuntamente mediante «colas de renacuajo»:

Las colas de renacuajo: la cabeza representa la situación actual, mientras que el extremo de la cola representa la evaluación previa a cualquier medida de gestión del riesgo.

Esto permite al responsable evaluar el grado de dependencia respecto a la eficacia de las estrategias de gestión de riesgos. Si la línea es larga, la dependencia es elevada. El mapa de calor permite profundizar en el análisis seleccionando una entidad concreta y un tipo específico de impacto, si es necesario. Al pasar el cursor por encima de una consecuencia, aparecerá una ventana emergente con una descripción; al hacer clic en el punto, se resaltará la consecuencia en la tabla adjunta, y al hacer clic en la entrada de la tabla, se mostrará una gran cantidad de información que describe la estrategia utilizada para gestionar dicha consecuencia:

Tabla «Archer Insight P-I» filtrada por consecuencias para la reputación, con superposición de un mapa de calor

También se pueden visualizar los eventos de riesgo en lugar de las consecuencias. Archer Insight muestra entonces cada evento de riesgo, teniendo en cuenta la multitud de consecuencias que podrían derivarse de él:

Tabla «Archer Insight P-I» para eventos de riesgo con el mapa de calor desactivado

Para obtener más información sobre cómo Archer Insight permite mejorar la toma de decisiones basada en el riesgo, ponte en contacto con nosotros hoy mismo.