
Autores: Tahmina Day y Vinod Sreedharan
Las relaciones con terceros han evolucionado, lo que ha convertido a los proveedores en una parte integral de las funciones empresariales fundamentales. Esta profunda integración conlleva riesgos complejos que exigen un enfoque estratégico de la gestión de riesgos de terceros (TPRM). Más allá de ser una mera tarea de cumplimiento normativo, un programa de TPRM bien diseñado se convierte en un motor del negocio. Favorece un crecimiento sólido, refuerza las alianzas y ofrece una ventaja competitiva gracias a una inteligencia de riesgos superior.
Este cambio cultural convierte la gestión de riesgos de terceros (TPRM) de una necesidad que supone una distracción en un activo importante para la organización.
Gartner: Las organizaciones recurren cada vez más a terceros —como proveedores, socios y prestadores de servicios— para alcanzar sus objetivos empresariales, ofrecer productos y servicios, y mejorar la eficiencia operativa. A pesar de los riesgos crecientes, muchas organizaciones tienen dificultades para gestionar eficazmente los riesgos asociados a terceros. Según Gartner, solo el 16 % de las organizaciones considera que gestiona eficazmente los riesgos asociados a terceros.
Fuente: https://www.gartner.com/en/legal-compliance/trends/third-party-risk-governance-and-technology
Por qué la gestión de riesgos de proveedores (TPRM) se ha convertido en un factor esencial para el éxito empresarial
Los líderes empresariales se enfrentan hoy en día a un delicado equilibrio: aprovechar la colaboración con socios externos para impulsar el crecimiento, al tiempo que protegen a la organización de los riesgos inherentes. Cada nuevo proveedor conlleva posibles vulnerabilidades en materia de ciberseguridad, cumplimiento normativo y reputación de la marca. El verdadero reto consiste en encontrar un enfoque de gestión de riesgos que potencie la agilidad empresarial, y no uno que la limite.
Las organizaciones que logran este equilibrio son conscientes de que una gestión de riesgos bien planificada refuerza las relaciones con los proveedores. Cuando los proveedores entienden que sus prioridades en materia de riesgos son objetivos comunes, las colaboraciones se vuelven más productivas y la confianza se consolida de forma natural, lo que convierte a la gestión de riesgos de terceros (TPRM) en un elemento esencial para el éxito.
Implantación de un programa centralizado de gestión de riesgos de terceros (TPRM) basado en el riesgo
Hoy en día, las responsabilidades relacionadas con la gestión de riesgos de los proveedores (TPRM) suelen estar repartidas entre distintos departamentos, como el de Adquisiciones, el Jurídico y el de TI, que trabajan de forma aislada y utilizan criterios diferentes. Esta fragmentación hace que se pase por alto información fundamental, lo que impide obtener una visión completa del riesgo que plantean los proveedores. Esto resulta peligroso cuando surgen problemas, ya que un incidente de ciberseguridad o dificultades financieras en un proveedor pueden pasar desapercibidos hasta que es demasiado tarde para evitar las interrupciones.
Las organizaciones inteligentes resuelven este problema centralizando la gestión de riesgos de terceros (TPRM) y creando procesos unificados que permiten a todos acceder a la misma información. Además, adaptan los requisitos de evaluación al nivel de riesgo real de cada proveedor: un proveedor de servicios en la nube de importancia crítica se somete a una revisión exhaustiva, mientras que un proveedor de material de oficina de bajo riesgo solo se somete a una verificación básica.
Este enfoque proporcional permite asignar los recursos de forma eficaz, evitando gastos generales innecesarios. La clave está en mantener un único registro oficial para cada relación con un proveedor, de modo que las decisiones sean más rápidas y coherentes en toda la organización.
Verdantix: El mercado de la gestión de riesgos de terceros está atravesando un periodo de innovación acelerada, impulsado por una mayor atención a la resiliencia empresarial, la entrada en vigor de normativas obligatorias, la presión para cumplir con las expectativas en materia de ESG y unos niveles sin precedentes de escrutinio sobre la calidad de los datos y la presentación de informes.
Fuente: https://www.verdantix.com/client-portal/report/buyer-s-guide-third-party-risk-management-software-2024
Implantación de la supervisión continua de riesgos
Los perfiles de riesgo de los proveedores pueden cambiar de la noche a la mañana debido a incidentes de ciberseguridad, un deterioro financiero o perturbaciones en el mercado. Esto requiere un seguimiento que proporcione señales de alerta temprana, y no solo notificaciones tras producirse el incidente.
La supervisión continua integra flujos de datos en tiempo real procedentes de la inteligencia sobre amenazas cibernéticas y de las listas de vigilancia normativas, lo que permite crear perfiles de riesgo dinámicos que reflejan la situación actual. Las configuraciones inteligentes de alertas señalan las desviaciones significativas y los análisis de tendencias identifican patrones que facilitan una gestión proactiva. Esto permite a las organizaciones intervenir de forma temprana, abordando los problemas emergentes antes de que se conviertan en una interrupción de la actividad empresarial.
Forrester: La gestión de riesgos de terceros (TPRM) no está a la altura de la realidad empresarial. A medida que las organizaciones amplían su ecosistema de relaciones con terceros, deben también adaptar sus estrategias para mitigar los riesgos derivados de la interconexión de dichas relaciones.
Fuente: https://www.forrester.com/blogs/the-state-of-third-party-risk-management-2024-dire-hopeful-but-mostly-noseblind/
Integración de la gestión de riesgos de terceros (TPRM) con la gobernanza empresarial
Los programas de TPRM aportan valor estratégico cuando pasan a formar parte integral de la toma de decisiones de la empresa, yendo más allá de las funciones aisladas de cumplimiento normativo. La información sobre los riesgos debe influir directamente en la selección de proveedores, las inversiones y las alianzas estratégicas. Una integración satisfactoria requiere flujos de trabajo fluidos que conecten la gestión de riesgos de terceros (TPRM) con los procesos de compras, jurídicos y de gestión de riesgos corporativos. Todos los departamentos deben trabajar a partir de datos coherentes y marcos de riesgo compartidos para garantizar respuestas coordinadas ante los retos relacionados con los proveedores. La presentación de informes a la dirección es fundamental, ya que proporciona información clara y contextualizada sobre los riesgos de los proveedores que vincula la exposición a terceros con los indicadores de impacto en el negocio.
Esto ayuda a los altos directivos a comprender cómo los riesgos podrían afectar a la satisfacción del cliente, los ingresos y la reputación de la marca, lo que permite tomar decisiones más fundamentadas. La priorización también debe basarse en el impacto en el negocio, garantizando que los recursos se asignen de forma proporcional a las posibles consecuencias.
IDC: A medida que los riesgos que plantean los proveedores externos se amplían para incluir ámbitos como la ciberseguridad, la resiliencia operativa y la gestión ética, las organizaciones buscan soluciones sólidas de gestión de riesgos de terceros que les ayuden a automatizar y mejorar sus programas de gestión de riesgos de proveedores.
Fuente: https://my.idc.com/getdoc.jsp?containerId=US48295522
Crear una cultura centrada en la colaboración
Si bien la tecnología es esencial para la gestión moderna de los riesgos de los proveedores (TPRM), el éxito sostenible requiere un cambio cultural hacia la colaboración. Los programas más eficaces tratan a los proveedores como socios estratégicos que comparten la responsabilidad de los resultados en materia de riesgos. La comunicación abierta...
Establecer prioridades en materia de riesgos permite resolver los problemas de forma proactiva, lo que supone un enfoque más eficaz que la mera aplicación de las normas de cumplimiento. Medir el éxito a través de resultados empresariales, como el fortalecimiento de las alianzas y la reducción de incidentes, demuestra un valor claro para la dirección, más allá de las métricas tradicionales de cumplimiento.
El camino a seguir
La gestión de riesgos de terceros es una capacidad fundamental para las organizaciones modernas. El reto para los líderes consiste en transformar los procesos existentes en ventajas estratégicas. El éxito requiere un enfoque integral, una mejora continua y alianzas colaborativas. Las organizaciones que logran llevar a cabo esta transformación desarrollan operaciones resilientes y se posicionan para un crecimiento sostenible. Invertir en capacidades maduras de gestión de riesgos de terceros (TPRM) reporta beneficios a través de una mejor toma de decisiones, relaciones más sólidas con los proveedores y una mayor ventaja competitiva en mercados dinámicos.
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