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Durante años, los gestores de riesgos han trabajado entre bastidores, renovando pólizas, tramitando reclamaciones y realizando un seguimiento de la exposición al riesgo mediante hojas de cálculo. Sin embargo, esta función está experimentando un cambio importante. 

Impulsados por la transformación digital, los profesionales del riesgo están dejando atrás las tareas administrativas para pasar a formar parte de los consejos de administración, donde asesoran sobre estrategia, resiliencia y crecimiento. 

Entonces, ¿qué hay detrás de esta evolución? Una palabra: tecnología. 

 

De administradores a estrategas 

Atrás quedaron los días en que los gestores de riesgos se veían abrumados por montañas de papeleo y la introducción manual de datos. Los modernos sistemas de información para la gestión de riesgos (RMIS) y las plataformas basadas en inteligencia artificial pueden automatizar tareas administrativas como la introducción de datos, la elaboración de informes y las renovaciones. Esto permite a los gestores de riesgos centrarse en lo que realmente importa: interpretar tendencias, prever amenazas y aportar información para la toma de decisiones de gran impacto. Según el Informe de la Encuesta de Riesgos de 2023 elaborado por RIMS, el 72 % de los profesionales del riesgo afirman que su función se ha ampliado a la planificación estratégica y a la toma de decisiones a nivel de toda la empresa.   

Hoy en día, se espera que los gestores de riesgos tengan conocimientos sobre datos, sean ágiles y tengan visión de futuro. Ya no se limitan a reaccionar ante lo que ya ha sucedido, sino que predicen lo que podría ocurrir a continuación. Las soluciones modernas, como Archer RMIS AI, proporcionan a los equipos de gestión de riesgos la capacidad de trabajar de forma más inteligente y rápida. Gracias a los paneles de control en tiempo real, los análisis predictivos y las fuentes de datos de entidades como Moody’s y Kroll, los gestores de riesgos ahora pueden:  

  • Consulta en tiempo real los patrones de exposición en todas las operaciones a nivel mundial. 
  • Analizar las tendencias en las reclamaciones para reducir las pérdidas. 
  • Realizar un seguimiento de la participación de las aseguradoras y optimizar las renovaciones. 
  • Evalúa los riesgos financieros, de reputación y normativos desde una única plataforma.  

La colaboración es la nueva moneda de cambio  

Uno de los cambios más significativos en la función de gestión de riesgos es el paso de tareas aisladas y específicas de cada área a una colaboración a nivel de toda la empresa. Los gestores de riesgos actuales ya no trabajan de forma aislada. Están integrados en toda la empresa, conectando a los equipos a través de tecnologías integradas que abarcan las áreas de finanzas, compras, operaciones, cumplimiento normativo y mucho más. El riesgo se está convirtiendo en un lenguaje común en toda la organización, y las plataformas modernas de sistemas de información de gestión de riesgos (RMIS) respaldan esta transformación al poner la información a disposición de las partes interesadas en todos los niveles. Ya se trate de un director financiero que analiza la asignación de seguros o de un responsable de unidad de negocio que supervisa los indicadores de seguridad, los gestores de riesgos ocupan ahora un papel central en la toma de decisiones interfuncional.  

La brecha de competencias 

Las competencias que debe poseer un gestor de riesgos eficaz van mucho más allá de los conocimientos sobre seguros. Debe contar con habilidades para manejar datos, perspicacia digital y la capacidad de influir en las decisiones estratégicas. Este cambio supone tanto un reto como una oportunidad para los equipos de gestión de riesgos: mejorar sus competencias, modernizar sus herramientas y liderar la construcción de organizaciones resilientes capaces de prosperar en un entorno de incertidumbre.  

Los datos de RIMS revelan que el 48 % de los responsables de riesgos tiene previsto invertir en la mejora de las competencias de sus equipos en materia de inteligencia artificial, análisis de datos y herramientas digitales durante los próximos 12 meses.  

  

La tecnología es el catalizador, no el sustituto  

La tecnología está transformando la gestión de riesgos, pero, en lugar de sustituir a las personas que la llevan a cabo, les da más capacidad de acción. Con las herramientas adecuadas, los gestores de riesgos pueden dejar atrás una mentalidad reactiva y asumir con confianza su papel de asesores estratégicos.  

De cara al futuro, una cosa está clara: el futuro pertenece a quienes sean capaces de combinar una profunda experiencia en materia de riesgos con la rapidez, la precisión y la perspicacia de las soluciones digitales. Las reglas del juego han cambiado, y los gestores de riesgos son más imprescindibles que nunca. 

 

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